17 abril 2008

Tres rosas amarillas, librería de cuento.

Como recibimiento y con los mejores deseos de suerte y mucho cuento, un texto escrito para la ocasión por los creadores de esta bella aventura que acaba de abrir sus puertas en Madrid. Alguna vez he afirmado en este blog que si queremos que esta etapa sea la definitiva para el relanzamiento del cuento en España, es imprescindible el compromiso de los lectores con pequeños gestos de apoyo al cuento. Con Tres rosas amarillas, los lectores y compradores de libros de cuentos tienen una bella oportunidad. Desde provincias, y como sugerencia personal, les recomiendo a los libreros que cuiden en esa página web todavía en construcción la atención y el servicio a todos los posibles clientes y amantes del cuento que viven en provincias, donde sus pocas librerías poco caso hacen a los libros de cuentos. Será en beneficio de las tres rosas, los lectores, y en definitiva, del cuento.


Querido Miguel Ángel,

Te agradecemos el espacio que nos haces en el Síndrome Chéjov, una página de culto para los que rendimos culto al cuento. Hemos abierto en Madrid una librería especializada en relato, en pleno corazón de barrio de Malasaña, abrazada por las calles de San Vicente Ferrer y el Dos de Mayo. Se llama Tres Rosas Amarillas, como el magistral cuento que Raymond Carver escribió en homenaje de su admirado Chéjov, cuya estremecedora escena final hemos reconstruido en uno de los escaparates. Creemos que es la primera librería especializada en cuento, al menos en España. La historia de Tres Rosas Amarillas no nace de la lógica, ni de la iniciativa empresarial, ni del conocimiento del negocio ni de ninguna de las loables virtudes que teóricamente avalarían con más prudente garantía el éxito de este proyecto. La historia de Tres Rosas Amarillas nace de una idea casi temeraria, atrevida porque lo es la ignorancia, la ignorancia de tres profanos en el mundo librero (Antonio Albors, José Luis Pereira y María Martinón-Torres),


decididos a saltar sin mirar si debajo hay agua, ¡no vaya a ser que no la haya y no nos atrevamos a saltar! La historia de Tres Rosas Amarillas es más una cuestión de vísceras, casi de justicia. Había que darle al cuento el espacio que se merece, no menos del espacio, desde luego, que el cuento ya ha llenado en nuestras vidas. La historia de Tres Rosas Amarillas nace de la adicción a las palabras y las frases redondas; nace de lo que en breve nos arranca aplausos; nace de días y sus noches asistiendo boquiabiertos a los malabarismos que algunos son capaces de hacer caminando sobre un par de delgadas frases; nace de la atracción a las distancias cortas; nace del tributo a los que leen horas y entre horas y a los que escriben y con ello nos dan de ese pan del que también vive el hombre. La historia de Tres Rosas Amarillas es la de los que sienten vértigo al asomarse entre dos líneas, porque como la gitana que nos lee la mano, en dos líneas son capaces de atisbar todo un destino. La historia de Tres Rosas Amarillas es la historia de los que creemos en el cuento como chistera, en la que no sólo cabe un conejo sino la tripulación entera al mando de Noé. La historia de Tres Rosas Amarillas nace de la ilusión y la veneración por el cuento, un género al que le sobran adeptos y le faltaba su propio espacio. Intentaremos tenerlo todo -¡o casi todo!- de relato, que por supuesto va desde los grandes y consagrados del relato (Ford, Cheever, Carver, Capote, Tizón, Poe, Saki, London, Bennedetti, Merino, Kureishi, Bolaño, Hoffman, Borges, O’connor, Cortázar, Melville, Oé, Bradbury, Kawabata, y ese larguíiiisimo etcétera que abraza a autores de ayer y de hoy), a otros consagrados literatos cuya obra en relatos también hermosos han quedado quizá eclipsados por su obra novelística o ensayística (Nabokov, Conrad, Ayala, Wolff, Pirandello, Mann, Hesse, Stevenson), autores de prestigio quizá más desconocidos para el gran público y en nuestro país (Zúñiga, Zapata, Obligado, Diski, Mzorek, Hipólito), por supuesto los imprescindibles cuentistas latinoamericanos (Quiroga, Shua, Arlt, Ocampo, Peri Rossi), clásicos de siempre (Andersen, Perrault, Calleja, Las mil y una noches y el Decamerón, entre muchos otros), antologías de épocas y de autores o leyendas anónimas y cuentos populares, pero también habrá sitio para escritores noveles y menos conocidos, primeras obras y publicaciones de relatos de concursos. ¡Y lo que no tenemos, lo buscaremos!
Queremos que sea además un rincón de cultura viva, con presentaciones de libros y lecturas comentadas. Ya contamos en nuestra agenda con citas fantásticas, como la Noche de los Libros con Eloy Tizón, lecturas comentadas de su obra con Andrés Neuman, encuentros de alumnos con el laureado Ignacio Ferrando, además de otras iniciativas como por ejemplo con Literatura en Breve de RNE5 o los diversos talleres de escritura y creación literaria de Madrid, así como el decidido apoyo de una editorial de referencia como Páginas de Espuma y la sintonía con las demás dedicadas al cuento. La página web está en construcción (www.tresrosasamarillas.com), y desde ella se podrá acceder a todo el fondo de la librería, encargar, comprar, comentar y recomendar todo lo que se quiera sobre los libros.
La historia de Tres Rosas Amarillas nace del apoyo incondicional de lectores y escritores de cuentos. Hemos tenido la gran suerte de despegar con hados padrinos y hadas madrinas de lujo: Eloy Tizón con sus frases con alas y su lealtad tan temprana, Juan Casamayor y su bendita prole de Páginas de Espuma que nos llevaron de la mano antes de que comenzara a contar el tiempo, de Clara Obligado y el tsunami de sus latidos, el cuentista fugitivo José María Merino, al que siempre se busca porque leerle siempre tiene recompensa y Javier Sagarna capitán de la Escuela de Escritores donde los tres aprendimos secretos del oficio de escribir pero, sobre todo, aprendimos a leer, y de la semilla plantada ya han nacido tres rosas. Es también la historia de Juan Carlos Notario, que generoso y paciente nos regaló un logo maravilloso, capaz de contener y contentar a vaya par de tres de gustos tan dispares.
La historia de Tres Rosas Amarillas es la de un amor insensato a tres bandas, que nos robó la cordura que ya entonces nos faltaba. La historia de Tres Rosas Amarillas es la de todos vosotros, incondicionales del cuento, y cuento uno, dos, tres, más muchas más de tres rosas amarillas. La historia de Tres Rosas Amarillas es la de todos los que estamos dispuestos a nadar contracorriente y, por si naufragamos, hemos traído una palmera –¡una palmera de verdad!- a la librería, para que nos de cobijo en la que ya sabemos que no será una isla desierta.


La historia de Tres Rosas Amarillas es la historia de todos los que os emocionáis con esta idea y nos habéis ayudado, todos vosotros que no sois anónimos, tenéis nombre, sonrisa, confidencias y palabras de ánimo, tenéis generosidad y tiempo sacado de donde no lo hay, tenéis sugerencias, blogs, revistas, editoriales, y talleres creativos, tenéis noches de insomnio a la luz de la lamparilla, y temblores al cerrar un libro, tenéis disposición para subiros a estanterías, para montar mesas, para ordenar libros, para poner precios, para limpiar cristales, para llevar bandejas, para traernos rosas, tenéis amigos de amigos a los que contarles, tenéis lealtad, complicidad, intimidad y mucha, mucha paciencia. Tenéis un sitio en nuestro corazón, y en San Vicente Ferrer, tenéis una nueva casa.
La historia de Tres Rosas Amarillas, es la de que quizá no podemos hacer la vida más larga, pero sí más ancha, como anchos son los cortos cuentos. Y quien quiera una vida de cuento, que cuentos lea.


13 comentarios:

Juan Carlos Márquez dijo...

Me preguntaba yo, Miguel �ngel, que si aprovechando la presentaci�n en Madrid de esa antolog�a de cuentistas andaluces actuales (Viernes 16 de mayo, a las 20.00, en Tres rosas amarillas)te vas a dejar caer por Madrid.

Pepe Cervera dijo...

Para mí ya figura entre las visitas obligadas si me acerco a Madrid (eso, si me acerco, que lo veo difícil)
Suerte a los artífices y enhorabuena a los madrileños por poder disfrutarla (también envidia), la librería y las actividades que anuncián.

Un afectuoso saludo, Miguel Ángel.

Miguel Ángel Muñoz dijo...

Juan Carlos: Me temo que no, aunque me encantaría. Sí estaré el próximo sábado en Granada, donde se presentará en la Feria del libro. Un abrazo.

Pepe: (También envidia, como tú dices). Un abrazo.

Ton de Bass dijo...

Enhorabuena por llevar a cabo un proyecto tan bonito. Espero que la palmera solo sirva de refugio para leer un buen relato bajo ella. Me lo apunto para cuando vaya a Madrid.
Un saludo

marisopli dijo...

He intentado acceder a la web, se abre una página con el logotipo y hacer click sobre él, lo que se me abre es el correo para enviaros un correo a info@tresrosasamarillas.com
¿Hay otro modo de acceder a vosotros?, vivo en Málaga.

Anónimo dijo...

Gracias por vuestro entusiasmo!! Esperamos veros a todos por allí, cuando podáis! Si queréis recibir nuestra agenda de actividades (incluso los que no vivís en Madrid, por si os coincidiese algún viaje)enviad un email a info@tresrosasamarillas.com y os incluiremos en la lista de emails. Marisopli, nuestra página web está todavía en construcción. Esperamos que en algo menos de un mes ya esté funcionando, y podáis acceder, comentar, encargar y comprar los libros que queráis, aunque estéis lejos. Un abrazo enorme de Tres Rosas Amarillas.

Adela Fernández dijo...

Enhorabuena por vuestra iniciativa. Os anoto en mi libro de direcciones y en mi próxima visita a la capital os haré una visita. Me ha encantado la palmera que se ve en la librería, tan propia de nuestra tierra ilicitana...

Lara dijo...

Llevo un par de meses oyendo hablar de este lugar que me tiene embobada. Les comenté a los de Traspiés (compartimos antología, por lo que veo) que había nacido esta maravilla y al final resulta que allí va a hacerse la presentación de Ficción Sur (aunque supongo que ya la conocían). Tampoco yo estaré en Madrid ese día, a mi pesar, pero espero poder vivir un rato en ese sitio amarillo, cuanto antes.

Felicidades a Tres Rosas Amarillas y felicidades a ti, Miguel Ángel, por el trabajo que haces.

Un saludo, y un abrazo.

Svor dijo...

gracias por el dato

Sr Curri dijo...

Estupenda iniciativa. Tiene muy buena pinta, y un nombre estupendo. Toda una declaración de intenciones.
La visitaremos cuando vayamos a Madrid.
Saludos.

David González Torres dijo...

Miguel Ángel, saludos. Soy David de El Hueco del Viernes. Estoy recopilando antologías de antologías sobre el cuento. Te dejo el enlace por si quieres participar en este día del libro. Sobre todo tú que tendrás más títulos que se me han escapado. Un abrazo.

http://elhuecodelviernes.blogspot.com/2008/04/se-busca-antologa-de-antologas.html

Sergi Bellver dijo...

No sabéis (los que no estabais, claro), lo bonita que estaba la librería anoche. No soy amigo de señalar este tipo de fechas, "Día de...", pero al menos, allí, fue diferente, auténtico. "Tres rosas amarillas" estaba llena de cuentistas, de esos que no firman en grandes casetas, de los que hablan y se leen unos a otros como camaradas (no había tiñosos en la sala, al menos), rodeados de libros que son familia, con libreros —entrañable José Luis— que son cómplices... y en el corazón de Malasaña.

Encima, no todas las noches tiene uno un libro tan currado y serio como el que se avecina de Ignacio Ferrando, antes de que esté en las librerías, ni encaja uno la mano de un cuentista admirado que además se acuerda de tu nombre y te firma con la ilusión de quien empieza ESE libro encendido que un día te arrolló (gracias, Eloy, por tu velocidad personal en este mundo apresurado).

Algunos hablamos de ti, Miguel Ángel, de la estupenda alternativa que YA ES este medio —las bitácoras bien planteadas— y este espacio —el Síndrome—, y de las ganas que hay de que te pases por esta villa.

Por cierto, me presentaron a la editora de "27letras" y estaba encantada con tu reseña —figura arriba, lectores—, no tanto porque fuera favorable, sino porque era honesta, leída, reflexionada, argumentada... de las que se echan de menos en los medios tan a menudo. En fin, que estás haciendo bien las cosas, amigo, y no hay mayor satisfacción que esa para quien las hace porque cree en ellas.

Un abrazo fuerte.

miguel ángel zapata dijo...

Miguel Ángel, compañero de antología, lástima no verte en la Villa y Corte. Aquí, ya sabes, tienes tu casa. Un abrazo chejoviano. Y un abrazo, también, al señor Bellver, celebrando su retorno a este lado de la carretera.
PD.: M.A., si vas finalmente a Granada (nivel polinizador de la atmósfera mediante) déjate llevar por el homólogo M.A.Cáliz, no sólo editor exquisito(qué voy a decir yo) sino magnífico conocedor de antros y elixires.